Las Moiras es una recreación del mito griego homónimo desde una mirada completamente actual. El concepto en sí mismo tanto del texto como de la puesta no es una traslación del mito en sí mismo, sino una propuesta que, tomando la historia como eje del relato y de alguna manera continuándolo, revise lo universal que este contiene.
Entendemos la mitología como historias que, simbológicamente, intentan explicar el mundo, y como tal, nunca prescriben. Se los suele contar en tiempo pasado y nunca en presente, pero esto, no necesariamente está contenido en el relato mítico en sí mismo. En el caso de Las Moiras, esta idea es muy clara. Tres hermanas que hilando, midiendo y cortando manejan los destinos de todos los hombres es algo que forzosamente continúa sucediendo día a día, aún en el presente.
Por lo tanto no es la intención recrear la visión original de la historia, sino preguntarse como esa historia pudo permanecer en el tiempo.
Por otra parte, sí creemos que el relato en sí mismo contiene simbologías del mundo que pueden ser re leídas y resignificadas desde múltiples visiones.
Hay una mirada Homérica en el texto y una propuesta que revaloriza la reflexión sobre lo divino y lo terrenal sin intentar dar respuestas o conceptualizar sobre temas morales. Es más, uno de los ejes de la obra es un debate sobre la moral misma puesta en boca de los personajes.
Así, con ideas atemporales, morales neutras y una historia que viene, sigue y continuará sucediendo se desarrolla la obra en la cual, se mezclan los datos del pasado con un presente no siempre imaginado en el mito original.
SINTESIS ARGUMENTAL
Las Moiras, el equivalente griego de las Parcas romanas (Nona, Décima y Morta) y de las Nornas nórdicas (Urd, Verthandi y Skuld), eran tres: Cloto, Láquesis y Atropos. Personifican el Destino que rige con igual inflexibilidad tanto la existencia de los hombres como la de los dioses.
Se las suele representar bajo la forma de tres pálidas ancianas que hilan en silencio a la tenue luz de una lámpara de aceite.
·Cloto, la Hilandera, es la más joven. Tiene en su mano una rueca en la que lleva prendidos hilos de todos los colores y de todas las calidades: de seda y oro para los hombres cuya existencia ha de ser feliz; de lana y cáñamo para todos aquellos que estan destinados a ser pobres y desgraciados.
·Láquesis, la que mide el Destino, da vueltas al huso en el que se van enrollando los hilos que le presenta su hermana, dirigiendo el curso de la vida.
·Atropos, la Ineludible, es la de mayor edad; aparece con la mirada atenta y melancólica, inspeccionando el trabajo de sus hermanas y, valiéndose de unas largas tijeras, corta de improviso y cuando le place el hilo fatal, poniendo fin a la existencia sin respetar la edad, la riqueza, el poder, ni ninguna otra prerrogativa.
No obstante, se tiene constancia de que en alguna ocasión su juicio pudo ser burlado mediante alguna estratagema. Tal es el caso del dios Apolo que, tras haber emborrachado a las tres hermanas, pudo conseguir que éstas accedieran a indultar al joven Admeto (a quien Apolo escogió servir durante el año en el que fue condenado a vivir entre los mortales como castigo por matar a los Cíclopes) a cambio de que alguien muriese en su lugar. Admeto creyó que uno de sus ancianos padres aceptaría esa suerte con gusto en lugar de su hijo, pero cuando éstos se negaron fue Alcestis, su esposa, la que se sacrificó por amor hacia él (aunque luego fue rescatada por Heracles, que luchó contra Thanatos, dios de la muerte, para liberarla). Este mito se describe en la obra Alcestis, de Eurípides.
De este modo, las Moiras se erigieron en deidades terribles, temidas y respetadas, puesto que su dictámen acompaña a todos los seres desde el mismo momento de su nacimiento.
Una recreación de la historia de estas tres hermanas mitológicas, hijas de Zeus y Temis, la diosa de la justicia, que ahora viven en un PH en Buenos Aires.
Este espectáculo cuenta con el apoyo de
ACTUACION: María Elida Décima. Pato
Laura Brauer: Raque
laura Alianelli: Clota